Discopatía – Que es, causas, diagnostico, tratamiento, cuanto dura

Discopatía - Que es, causas, diagnostico, tratamiento, cuanto dura
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La discopatía degenerativa es una afección que afecta a los discos intervertebrales de la columna vertebral. Estos discos son estructuras cartilaginosas que se encuentran entre cada una de las vértebras y actúan como amortiguadores para absorber el impacto y permitir el movimiento de la columna vertebral.

Se produce cuando estos discos se degeneran, se lesionan o se desgastan, lo que puede provocar dolor de espalda y otros síntomas.

 

Es una afección común de la columna vertebral que puede afectar a personas de todas las edades, pero es más prevalente en personas mayores y en aquellos que tienen factores de riesgo como trabajos físicamente exigentes, obesidad o antecedentes familiares de problemas de espalda. Se estima que la mayoría de las personas experimentarán algún grado de degeneración discal a medida que envejecen.

 

Es importante adoptar medidas preventivas, como mantener un peso saludable, practicar una buena postura y evitar lesiones, para reducir el riesgo de desarrollar discopatía y otros problemas de la columna vertebral.

 

Qué es la discopatía

La discopatía es una afección que afecta a los discos intervertebrales de la columna vertebral. Estos discos actúan como amortiguadores entre las vértebras y permiten el movimiento de la columna. La discopatía ocurre cuando los discos intervertebrales se degeneran o se lesionan, lo que puede provocar dolor lumbar, rigidez, debilidad muscular y otros síntomas.

En la población general, la prevalencia de discopatía aumenta con la edad. Se estima que alrededor del 40% de las personas mayores de 40 años tienen evidencia de degeneración discal en las imágenes de resonancia magnética (RM) de la columna vertebral.

Es más común en personas que realizan trabajos que implican levantar objetos pesados, movimientos repetitivos o estar de pie durante largos períodos de tiempo.

La obesidad y el sobrepeso también se han asociado con un mayor riesgo de desarrollar discopatía, ya que el exceso de peso puede ejercer presión adicional sobre los discos intervertebrales.

 

Causas de la discopatía

La discopatía puede tener diversas causas, y aunque algunas son inevitables debido al proceso natural de envejecimiento, otras pueden ser el resultado de lesiones, malos hábitos posturales o factores genéticos. A continuación, se detallan algunas de las causas más comunes:

  1. Envejecimiento — Con el paso del tiempo, los discos intervertebrales tienden a perder su elasticidad y capacidad para retener agua, lo que puede conducir a su degeneración. Esta degeneración natural es una de las principales causas en personas mayores. 
  2. Lesiones traumáticas — Los traumatismos como caídas, accidentes automovilísticos, levantamiento de objetos pesados de manera incorrecta o impactos directos en la columna vertebral pueden dañar los discos intervertebrales, lo que conduce a su degeneración. 
  3. Malas posturas — Adoptar posturas incorrectas de manera prolongada, levantar objetos pesados de manera incorrecta o realizar movimientos repetitivos que ejercen presión sobre la columna vertebral pueden causar estrés excesivo en los discos intervertebrales y provocar su degeneración. 
  4. Sobrepeso y obesidad — El exceso de peso corporal puede ejercer una presión adicional sobre los discos intervertebrales, lo que acelera su desgaste y contribuye al desarrollo. 
  5. Factores genéticos– Algunas personas pueden heredar una predisposición genética a desarrollar problemas de la columna vertebral, incluida la discopatía degenerativa. Las anomalías genéticas en la estructura o composición de los discos intervertebrales pueden aumentar el riesgo de degeneración discal. 
  6. Hábitos sedentarios — La falta de ejercicio y actividad física puede debilitar los músculos de la espalda y la columna vertebral, lo que puede aumentar el estrés y la presión sobre los discos intervertebrales y contribuir a su degeneración. 
  7. Tabaquismo — Fumar tabaco puede afectar la salud de los discos intervertebrales al reducir el flujo sanguíneo hacia la columna vertebral y alterar la capacidad de los discos para recibir nutrientes y mantenerse saludables, lo que aumenta el riesgo.

 

Síntomas de discopatía

Los síntomas de la discopatía pueden variar en función de la gravedad de la afección y de la ubicación de los discos afectados. Algunas personas pueden experimentar síntomas leves o intermitentes, mientras que otras pueden experimentar síntomas más graves y persistentes. A continuación, se describen algunos de los síntomas más comunes:

  1. Dolor de espalda  —  El dolor de espalda es uno de los síntomas más comunes y puede variar en intensidad y puede ser agudo o crónico. El dolor puede localizarse en la parte baja de la espalda (lumbar) si los discos intervertebrales en esa región están afectados. 
  2. Dolor irradiado  —  En casos más graves el dolor puede irradiarse desde la espalda hacia las extremidades, incluyendo las piernas. Este tipo de dolor se conoce como ciática y puede ser causado por la compresión de los nervios espinales debido a la degeneración discal. 
  3. Entumecimiento y hormigueo  —  La degeneración discal y la compresión de los nervios espinales pueden causar entumecimiento y hormigueo en las extremidades afectadas. Esto puede ser especialmente notorio en las piernas y los pies si la ciática está presente. 
  4. Debilidad muscular  —  La compresión de los nervios espinales también puede provocar debilidad muscular en las extremidades afectadas. La debilidad puede dificultar el movimiento y provocar dificultades para realizar actividades diarias. 
  5. Rigidez y limitación de movilidad  —  Puede causar rigidez en la espalda y limitación en la movilidad de la columna vertebral. Los pacientes pueden experimentar dificultades para doblarse, girar o levantar objetos debido al dolor y la rigidez. 
  6. Agravamiento de los Síntomas con actividad  —  Los síntomas pueden empeorar con la actividad física, especialmente con movimientos que ejercen presión sobre la columna vertebral, como levantar objetos pesados, estar de pie durante períodos prolongados o sentarse en una posición incómoda durante mucho tiempo.

 

Diagnóstico de la discopatía

El diagnóstico generalmente comienza con una evaluación clínica realizada por un médico o un fisioterapeuta. Esto puede incluir preguntas sobre los síntomas, antecedentes médicos y hábitos de vida. Además, se pueden utilizar pruebas de diagnóstico por imágenes, como radiografías, resonancia magnética o tomografía computarizada para evaluar la estructura de los discos intervertebrales y detectar cualquier anormalidad.

 

 

 

 

Tipos de discopatías

Las discopatías son afecciones que afectan los discos intervertebrales de la columna vertebral. Estos discos son amortiguadores entre las vértebras que permiten la flexibilidad y la movilidad de la columna. Aquí hay algunos tipos comunes:

  1. Degeneración del disco  —  Es el desgaste natural del disco con el tiempo. Con la edad, los discos pueden perder agua y elasticidad, lo que los hace más propensos a desgarros y herniaciones. 
  2. Hernia discal  —  Sucede cuando parte del núcleo pulposo (el material gelatinoso en el centro del disco) se desplaza hacia afuera a través de una grieta en el anillo fibroso (la capa exterior del disco). Esto puede ejercer presión sobre los nervios cercanos y causar dolor, entumecimiento o debilidad en las áreas a las que esos nervios se dirigen.
  3. Protusión discal  —  Similar a una hernia discal, pero la protusión discal implica que el material del disco se desplaza hacia afuera sin romper completamente el anillo fibroso. Puede causar síntomas similares a una hernia discal. 
  4. Abombamiento discal  —  Es una protrusión generalizada del disco que no involucra una ruptura del anillo fibroso. Puede causar compresión de las estructuras nerviosas cercanas y síntomas como dolor y debilidad. 
  5. Estenosis espinal  —  No es estrictamente una discopatía, pero a menudo está relacionada con el envejecimiento de la columna vertebral. Se refiere al estrechamiento del canal espinal, que puede poner presión sobre la médula espinal y los nervios, causando síntomas como dolor, entumecimiento y debilidad en las extremidades.

Estos son algunos de los tipos más comunes de discopatías, pero existen otras condiciones que también pueden afectar los discos intervertebrales, como la espondilolistesis (deslizamiento de una vértebra sobre otra) y la enfermedad degenerativa del disco, entre otras.

 

 

 

 

Tratamiento de la discopatía

El tratamiento de la discopatía degenerativa puede variar según la gravedad de la afección, los síntomas del paciente y otros factores individuales. El objetivo del tratamiento es aliviar el dolor, mejorar la función y la calidad de vida del paciente, y prevenir la progresión de la degeneración discal. A continuación, se describen algunas opciones de tratamiento comunes:

  1. Manejo del dolor  —  El manejo del dolor es una parte fundamental del tratamiento de la discopatía. Los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE), como el ibuprofeno o el naproxeno, pueden ayudar a reducir la inflamación y aliviar el dolor. Los analgésicos, como el paracetamol, también pueden ser útiles para controlar el dolor. En casos de dolor severo o crónico, pueden ser necesarios medicamentos más fuertes o terapias complementarias, como la acupuntura o la terapia cognitivo-conductual. 
  2. Fisioterapia  —  La fisioterapia desempeña un papel importante en el tratamiento de la discopatía al fortalecer los músculos de la espalda, mejorar la flexibilidad y la movilidad de la columna vertebral, y enseñar técnicas de postura adecuada y prevención de lesiones. Los fisioterapeutas pueden recomendar ejercicios específicos de estiramiento y fortalecimiento, así como modalidades de tratamiento como la terapia manual, el ultrasonido o la electroterapia para aliviar el dolor y mejorar la función. 
  3. Inyecciones de esteroides  —  Las inyecciones epidurales de corticosteroides pueden proporcionar alivio temporal del dolor al reducir la inflamación alrededor de los nervios espinales afectados. Estas inyecciones se administran en el espacio epidural alrededor de la médula espinal y pueden ser útiles para pacientes con síntomas de ciática severa. 
  4. Cirugía  —  En casos graves de discopatía que no responden a otros tratamientos, la cirugía puede ser una opción. Los procedimientos quirúrgicos para la discopatía pueden incluir la discectomía, en la que se extirpa parte o la totalidad del disco dañado, la laminectomía para aliviar la presión sobre los nervios espinales, o la fusión espinal para estabilizar la columna vertebral. 
  5. Modificaciones en el estilo de vida  —  Realizar cambios en el estilo de vida puede ayudar a prevenir la progresión de la discopatía y aliviar los síntomas. Esto puede incluir mantener un peso saludable, practicar una buena postura, evitar actividades que agraven los síntomas, como levantar objetos pesados o permanecer sentado durante períodos prolongados, y practicar técnicas de manejo del estrés. 
  6. Tratamientos alternativos  —  Algunas personas pueden encontrar alivio del dolor y mejoría en la función mediante tratamientos alternativos como la quiropráctica, la acupuntura, la terapia de masaje, la terapia con ultrasonido, o la terapia de tracción espinal. Sin embargo, es importante hablar con un médico antes de probar estos tratamientos para asegurarse de que sean seguros y adecuados para tu situación.

Es importante tener en cuenta que el tratamiento de la discopatía debe ser individualizado y supervisado por un profesional de la salud calificado. Un enfoque multidisciplinario que combine medicamentos, fisioterapia, modificaciones en el estilo de vida y, en algunos casos, cirugía, puede proporcionar los mejores resultados para los pacientes.

 

Duración de la discopatía

La duración de la discopatía puede variar según la gravedad de la afección y la respuesta al tratamiento. En algunos casos, los síntomas pueden mejorar con medidas conservadoras como fisioterapia y manejo del dolor. Sin embargo, en casos más graves o crónicos puede ser una afección de por vida que requiere manejo continuo y seguimiento médico.

A continuación, se presentan algunos puntos importantes a considerar sobre la duración de la discopatía:

Efectividad del tratamiento: La duración de la discopatía puede verse influenciada por la efectividad del tratamiento. En algunos casos, los síntomas de la discopatía pueden mejorar significativamente con medidas conservadoras como la fisioterapia, el manejo del dolor y los cambios en el estilo de vida. Sin embargo, en otros casos, pueden ser necesarios tratamientos más agresivos, como la cirugía, para aliviar los síntomas.

 

Manejo del dolor: El manejo del dolor juega un papel crucial en la duración y la gravedad de la discopatía. Si los síntomas de dolor se controlan adecuadamente con medicamentos y terapias no invasivas, es más probable que el paciente experimente una mejor calidad de vida y pueda continuar con sus actividades diarias. Por otro lado, si el dolor no se maneja adecuadamente, puede afectar significativamente la función y la movilidad del paciente a largo plazo.

 

Cambios en el estilo de vida: Realizar cambios en el estilo de vida puede ayudar a controlar los síntomas de la discopatía y prevenir su progresión. Mantener un peso saludable, practicar una buena postura, evitar actividades que agraven los síntomas y participar en ejercicios de fortalecimiento y estiramiento pueden ser medidas efectivas para reducir el impacto de la discopatía en la vida diaria del paciente.

 

Seguimiento médico: Es importante que los pacientes reciban un seguimiento médico regular para evaluar la progresión de la enfermedad y ajustar el plan de tratamiento según sea necesario. Esto puede incluir revisiones periódicas con un médico de atención primaria, un fisioterapeuta o un especialista en columna vertebral, según las necesidades individuales del paciente.

 

 

 

 

Preguntas frecuentes sobre la discopatía

  1. ¿La discopatía es reversible?
    • En muchos casos, los síntomas de la discopatía pueden mejorar con tratamiento y manejo adecuados, pero la degeneración discal subyacente puede persistir.
  2. ¿Cuál es la mejor manera de prevenir la discopatía?
    • Mantener un peso saludable, practicar una postura adecuada, hacer ejercicio regularmente y evitar el tabaquismo son formas importantes de reducir el riesgo de desarrollarla.
  3. ¿Cuándo debo buscar ayuda médica para el dolor de espalda?
    • Si experimentas dolor de espalda persistente, especialmente si se acompaña de síntomas como debilidad, entumecimiento o problemas de control de la vejiga o los intestinos, debes buscar atención médica de inmediato.

 

    Fisioterapia
    Juan López

    Juan López

    Juan López es un fisioterapeuta con mas de 15 años de experiencia con una amplia formación en terapia manual ortopédica, osteopatía, fisioterapia deportiva. Ha trabajado en el ámbito hospitalario, clubes deportivos y ejerce en su clínica de fisioterapia en Madrid. Sobre el autor - Linked in

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